miércoles, 26 de septiembre de 2007

Fiesta familiar en fiestas patrias

Hacía mucho, pero mucho tiempo, no sé cuánto realmente, que no sucedía algo como lo que nos tocó vivir el día 22 de septiembre de 2007.

la civilización, desde tiempos de la dictadura, nos ha venido distanciando y haciendo que cada día nos enfrasquemos más y más en nuestras ocupaciones con el único fin de parar la olla. Esto hace que cada vez dispongamos de menos tiempo para recrearnos, para cultivar amistades, para juntarnos con la gente que nos importa.

Afortunadamente no falta la iniciativa feliz, esa iniciativa que se agradece y que, por lo infrecuente, quedará en la memoria por mucho tiempo... hablo de la brillante idea y mejor ejecución por parte de Guri y de Catalina, los dos gestores y artífices de un encuentro grato, esperado, entretenido...

No puede ser que pasen otros 20 años o más para que volvamos a disfrutar de un día soleado, bien regado, bien comido y bien acompañado.

Que estas fotos sirvan de estímulo a quienes no pudieron estar.

Ojalá sean más los que estén en la partida la próxima vez que nos veamos.

Disfruten las fotos.

Rodrigo y Guri preparando el escenario

Catalina, Vicente y Carolina.

Gonzalo Castillo Lillo (cuántos años... pasaron), su señora vigilando a la niña.

El tío Hernán... ¿se nota el parentesco?

Coke y su nieto Sebastián... ¿se nota el parecido?

Fernando Lillo y su señora.

Javierqa, Sebastián y Diego... todos Lillo

Faltan fotos y las iremos publicando apenas vayan saliendo del horno. También hay unos versos escritos por Guri que esperamos poder publicar.




sábado, 28 de julio de 2007

Shamu nocturno

¿Fanáticos? Sí, ¿y qué? Este espectáculo lo vimos cuatro veces y cualquiera que lo vea se dará cuenta de por qué lo presenciamos tantas veces... es que era fantástico. En este video lo vemos de noche, que es otra cosa.... Era un show más producido, con animadora y todo. Claro que a la animadora no la filmamos porque era cuática... por ahí aparece, pero no se darán ni cuenta que está ahí, porque Shamu opaca todo. Otra cosa... en la noche los gringos se ponen más patrióticos y hasta banderitas mostraron... Lo dejamos así, a pesar de que el patriotismo es algo un tanto latoso.

martes, 24 de julio de 2007

La máquina de coser asesina

Esta historia ocurre en los movidos y creativos inicios de la década del 60, cuando aparecían los Beatlesy vivíamos en Toro Mazotte 171, lugar donde más de alguna vez nos visitó algún fenómeno sobrenatural. Como en toda buena y verdadera historia, aquí hay un héroe, un villano y una víctima... se los presento:

El héroe es el más grande, el villano el mediano y la víctima el más lindo... ja ja ja...

He aquí la historia...

Cierta noche de cierto día, de cierto mes y de cierto año, nos encontrábamos en casa de nuestros abuelos maternos... vivíamos ahí desarrollando una creativa imaginación, pues cada rincón de la enorme casa invitaba a la aventura y a las tonterías infantiles más descabelladas. Esa noche parece que la imaginación estuvo más pobre que en otras, el hecho es que parece ser que no hallamos nada mejor para entretenernos que la terrible máquina de coser que se encontraba en la habitación que alguna vez fue el living room de la casa (al menos así lo recuerdo).

Ahí estaba ella, negra y tentadora y hasta allí nos fuimos con el Lilo. Su aspecto como de caballo pastando era muy atractivo... si uno movía la rueda había partes brillantes que subían y bajaban con un ruido misterioso. Bajo el vientre de la máquina había una rueda más grande con una palanca que llegaba al pedal... eso era lo que movía la brillante aguja que subía y bajaba quedando perfectamente encajada en un orificio donde sólo cabía ella. La curiosidad mató al ratón porque nadie sabe cómo y en qué momento, el prensatela se levantó dejando un espacio lo suficientemente grande para que cupiera el dedo de un niño , este niño que ven aquí (era más grande, eso sí). Bueno, el niño metió su pequeño dedo bajo aquel prensatela y fue en ese instante terrible donde surgió el instinto asesino de este otro niño, que la historia habría de conocer como el autodenominado LILO... quien al ver la mano de su inocente hermanito puesta justo en la trayectoria de bajada de la aguja, movió la rueda y la aguja bajó, bajó y bajoooooooooó atravesando el dedito del chilín, quien vio todo en cámara lenta... de ahí en más la acción se aceleró a cámara rápida, pues el Lilo, comprendiendo la terrible acción que había ejecutado, fue asaltado por una culpa desesperada y salió de la habitación dando alaridos como si hubiera sido él atravesado por esa aguja... corrió y corrió hasta el fondo de la casa provocando la alarma de todos los presentes... ¿qué le pasa al Lilo? Todos corrían tras él tratando de entender sus inarticulados aullidos... en vano...

De pronto alguien advirtió que los gestos del Lilo apuntaban en dirección a la habitación donde estaban jugando los dos pequeñines. El espectáculo fue aterrador: la habitación estaba iluminada por una espeluznante luz rojiza, que presagiaba que algo terrible podía suceder... ya algunos años antes habían pasado por un momento terrible, cuando el árbol de pascua se incendió... Entoces el Coke, asumiendo su papel del hombre mayor de la casa, se armó de valor para enfrentar el peligro y corrió hacia la habitación, supuestamente en llamas. Pero lo que vio no fue fuego, sino la lámpara de pie con su pantalla de color papiro que daba a la luz ese aspecto de fuego. Aparte de eso, un niño sentado frente a la máquina de coser, que no hacía ningún ruido, excepto un débil sollozo. Entonces, Coke y la abuela Eliana (no era abuela aún) se acercaron al pequeñín sin saber qué sorpresa les deparaba el destino. Afuera se escuchaban los gritos del Lilo que corría por toda la casa. Madre e Hijo se miraron incrédulos al ver la aguja que atravesaba el dedo del hermanito. Mamá, entonces, quiso liberar el dedo y movió la rueda, pero el dedo subió junto con la aguja... ¿Qué hacer? Entonces, Coke puso su mano sobre la del niño y la sostuvo sobre la superficie de madera y con la mano libre, movió cuidadosamente la rueda y la aguja salió limpiamente y sin una gota de sangre.


El niño nunca lloró... que conste.

lunes, 23 de julio de 2007

Don Oso

Siguiendo con los mejores recuerdos de nuestro viaje a Tucson, les presentamos este video cortito tomado en el Zoo de San Diego, California. Los personajes son totalmente simpáticos y, mejor no digo nada más pues el video habla por sí solo... disfrútenlon...

sábado, 7 de julio de 2007

Un año!!!

Hace un año, con Alda nos subimos a un avión de American Airlines y nos dirigimos rumbo a USA. Descendimos en el aeropuerto de los Ángeles el día 8 de julio de 2006 y comenzamos un viaje inolvidable.

Esperando las maletas en el aeropuerto de Los Ángeles

En los Ángeles conocimos Santa Mónica Beach, Hollywood con su famosa avenida de las estrellas, donde hay una para John Lennon (que no pudimos encontrar) y la del inolvidable Carlitos Chaplín. También visitamos el precioso barrio Chino que hemos visto en más de alguna película.


Del paseo de las estrellas nos fuimos a los Estudios Universal, donde disfrutamos de un largo día lleno de sorpresas y diversiones a granel... tal vez la atracción más llamativa fue subirnos al auto de "Volver al futuro", pero en realidad es difícil decirlo, porque lo pasamos literalmente "de película".

Después de tanta diversión un tanto frívola (pero no por eso menos interesante), terminamos nuestra estada con un baño de cultura de alto nivel en la fantástica Paul Getty Galery... de otro mundo.

Luego rumbeamos al calor de Tucson donde la lista de lugares preciosos que conocimos sería larga de enumerar... pero hay que mencionar el Saguaro Park, las Colosal Caverns, las Kartchner Caverns, el Sonora Desert Museum... y muchas otras maravillas... por supuesto, Ross y Victoria Secret; Wall Mart (mejor que Victoria y Ross), Circuit City y las espectaculares librerías donde se puede leer todo un libro sin que nadie te moleste.

Una vista del hotel Marriott, donde nos hospedamos en Tucson...

Además conocimos el Old Tucson Studios y el pueblo donde los hermanos Earp le dieron la dura a unos malosos que no eran tan malos como los propios hermanitos Earp: Tombstone;

Esperando el tren en Old Tucson Studios

el gran cañón,

la represa Hoover,

Las Vegas,

El viaje culminó en la ciudad de San Diego, California, y su impresionante Zoo

y el Sea World donde fuimos re-mojados por SHAMU. Casi 30 días que no se nos olvidarán fácilmente pues, además, fuimos maravillosamente bien atendidos por Marco y Caro.

Vean parte de lo que fue esa nuestra última visita en USA: el día en que Shamu nos tiró agüita con su cola 4 VECES!

domingo, 3 de junio de 2007

Nuestros hijos

Después de casi un mes de silencio, aquí estamos de vuelta con novedades antiguas. Ahora les presentamos un video de las fotos de Carolina y Diego. Las fotos fueron tomadas entre 1978 y 1992 y fueron unidas con músicas que los acompañaron en su crecimiento y que, también me gustan a mi. Disfrútenlo, porque hay personajes que les recordarán a ustedes mismos.

domingo, 6 de mayo de 2007

Bodas de algodón!!!

7 de Mayo... Feliz segundo aniversario de matrimonio!

Nuevamente los sorprende un aniversario de bodas internacional... el año pasado en LAS VEGAS y este año en TUCSON... ¿dónde será el próximo? ¿Lo celebraremos en Inglés nuevamente, en Castellano o en Francés?

El idioma, en realidad, da lo mismo porque las palabras sobran cuando la gente se quiere.

Nosotros queremos decirles que la felicidad de ustedes nos hace dichosos, nos gusta ver cómo disfrutan de la vida y de los amigos, de conocer, viajar y de trabajar juntos.

Estamos seguros de que nadie que los haya visitado no se haya sentido cómodo y querido entre ustedes... por eso queremos volver a Tucson y quedarnos allá para siempre... ja ja ja.
Basta de palabras y disfruten de estas fotitos del recuerdo de aquel cuasi lluvioso 7 de mayo de 2005.

jueves, 26 de abril de 2007

La abuelita Amada

Con los nietos Lillo Valenzuela

Qué bien puesto el nombre!
Uno de mis recuerdos más queridos de mi infancia, es precisamente el nombre de la abuelita amada; la matriarca que con mano firme, pero amorosa, condujo su tribu de 8 hijos luego de que falleciera el abuelo Ernesto, a quien no alcancé a conocer.
Cuando visitábamos a la abuela en su casa de Sazié 2513 (hoy desaparecida), la abuela se dirigía a su despensa, contigua al comedor y de un baúl sacaba terroncitos de azúcar y les ponía unas gotitas de anís y nos regalaba ese dulce casero que disfrutábamos como el mejor de los manjares.
Adivinen por qué el segundo nombre de Carolita, es Amada. Cuando la abuela lo supo me reclamó que por qué le había puesto nombre de vieja a una bebita... la respuesta es simple, ¿no?

jueves, 19 de abril de 2007

Fue o no fue: he ahí el dilema

Jueves 19 de abril de 2007, 07:26 AM

Querido hermano Jorge:

Me adeudas una noche en vela ya que desde las 04:15 estoy despierto a causa de la acuciante duda que sembraste en mi cabeza: ¿Fue nuestro padre fundador del Teatro de la Universidad de Chile o no lo fue?

A finales de la década de los 80s, yo hacía clases en la Escuela de Verano del Colegio de Profesores y en una de las últimas temporadas en que participé como profesor de profesores, me correspondió impartir mi curso en la ciudad de Rancagua. Al llegar a la sede en que se llevaba a efecto la Escuela fui recibido por los dirigentes rancagüinos del Colegio de la Orden, entre los cuales estaba el Profesor Fulano Lillo quien, al conocer mi apellido se mostró especialmente complacido.
Muchos años después, tal vez más de diez, recibí una invitación del Colegio de Profesores a participar de una ceremonia en homenaje al escritor Baldomero Lillo en la ciudad de Rancagua, donde se inauguraba –no recuerdo bien porque no guardé registro alguno- una casa museo o una exposición. La invitación mencionaba, entre otros importantes personajes que darían realce a la ceremonia, al nieto de Baldomero Lillo, el Profesor rancagüino, Fulano Lillo.

No asistí a dicha ceremonia fundamentalmente para no tener que pasar por la tentación irresistible de desenmascarar una superchería tan evidente que fue invisible a los ojos de los organizadores del acto: ¿Cómo puede alguien ser nieto de un hombre que no tuvo hijos?

En esa ceremonia, ese señor tuvo su minuto de gloria fundado en una mentira. Allá él: la conciencia suele ser un juez severo.

Concuerdo contigo plenamente en que esta historia de nuestro padre, debe ser reconstruida sobre la verdad, pues no me gustaría pasar por la vergüenza de que de pronto se presente alguien con el Acta de Fundación en la mano y nos acuse de farsantes porque en dicho documento no figura el nombre de Jorge Lillo.

Sin embargo, en nuestra tradición familiar, siempre ha existido y persistido la idea de que Lillo fue de aquellos que le dieron vida a ese Teatro, que como bien dices tú y gente más entendida que nosotros, cambió la historia de la escena nacional.

La duda acuciante que me desveló era la siguiente: ¿Cuál es el momento fundacional concreto: ¿la primera reunión de ese grupo de iluminados aventureros o el momento en que el Rector Juvenal Hernández firma el decreto que los convierte en Departamento de la Universidad de Chile?

Yo siempre supe que papá era un estudiante de Pedagogía en Castellano que un día, casi por accidente, conoció a este grupo de “locos” que habría de dejar carreras y oficios para dedicarse a esta incierta vocación artística. Ahora, gracias a la historia contada por Rubén Sotoconil, me quedan más claras aún las circunstancias en que nuestro padre se encontró con ese grupo:

“Un día de 1941, fundado y estrenado ya el Teatro Experimental, llegó a nuestra tertulia Jorge Lillo, a reclamar por la sigla CADIP para las actividades deportivas a las que él se dedicaba.

–CADIP significaba “Centro Atlético Deportivo del Instituto Pedagógico”
–¿Y para qué quieren la sigla?
–El sábado iniciamos un torneo de Basketball y vamos a imprimir un programa.
La discusión fue larga y terminó con la incorporación de Lillo al grupo teatral y, por supuesto, al Teatro Experimental. Ese mismo año, después de la primera función ingresó también Agustín Siré, actor profesional, estudiante de filosofía y cajero de la pastelería “El Negro Bueno”.
(Falta la fuente de donde fue tomada la cita).

Este testimonio de uno de los protagonistas de la historia es claro y confiable: el teatro ya había sido fundado cuando él se incorporó.

El Teatro Experimental de la Universidad de Chile, debutó el 22 de junio de 1941 con la obra La guardia cuidadosa, de Cervantes, y Ligazón, "esperpento" de Ramón del Valle Inclán. Estaba conformado por un grupo de estudiantes del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Su antecedente directo fue el Conjunto Artístico del Pedagógico (CADIP), creado y dirigido por Pedro de la Barra, cuyo primer estreno, el 1 de agosto de 1934, fue Estudiantina, de Edmundo de la Parra.
(http://www.dibam.cl/biblioteca_nacional/).

Sin embargo existen dos dudas razonables: ¿cuál debe considerarse como el acto fundacional: el debut del 22 de junio de 1941 o la fecha en que se dictó el decreto de Rectoría número 641, creando el Teatro Estudiantil el 5 de septiembre de 1941?
(http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0030013.pdf)

La segunda duda razonable es: ¿Jorge Lillo formaba parte del grupo al momento de firmarse el decreto que lleva la firma del Rector, señor Juvenal Hernández y de su Secretario General, señor Enrique L. Marshall? Y, en caso de que así fuera, ¿puede considerarse a Jorge Lillo como fundador?
Dejamos esta tarea a los especialistas, a los historiadores.

Parece ser que los fundadores fueron 28 artistas encabezados por Pedro de la Barra y José Ricardo Morales. Entre los que siguieron la carrera teatral están los hermanos Héctor y Santiago del Campo, María Maluenda, Bélgica Castro, Pedro Orthous, Domingo Piga, Roberto Parada y Rubén Sotoconil. (http://www.tnch.uchile.cl/historia.html#)

Sin embargo, esta nómina difiere de lo que encontramos en la memoria chilena que incluye los nombres de Domingo Tessier, Edmundo de la Parra, Gustavo Erazo, Coca Melnik y otros. ¿Quiénes son los otros? (http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0030013.pdf)
Finalmente, la misma memoria chilena entrega una segunda nómina, donde sí aparece el nombre de Jorge Lillo:
"Sus fundadores: Pedro de la Barra (director), Agustín Siré, José Ricardo Morales, Jorge Lillo, Domingo Piga, Roberto Parada, María Maluenda, Bélgica Castro, Coca Melnik, Domingo Tessier, Pedro Orthus, María Cánepa, Héctor y Santiago del Campo, Edmundo de la Parra, Chela Álvarez, Oscar Oyarce, Rubén Sotoconil, Kerry Kéller, Enrique Gajardo, Fanny Fischer, Oscar Navarro, entre otros".
Entonces, ¿fue o no fundador? Que lo digan los expertos.

miércoles, 18 de abril de 2007

Las mellizas

¿Quién iba a pensar en esos años que estas dos bellezas llegarían a ser abuelas? Al menos yo no. Pero he aquí que ambas lo son. Aunque el bebé de Andrea aún no ve la luz del mundo, puede decirse que Marcela, ya tiene nieto. Y Constanza, por el lado de Andrés, también abuelea.
El tiempo pasa, nos vamos poniendo REGIOS... Bueno, disfruten la foto del recuerdo.

martes, 17 de abril de 2007

Las mellizas II


Cuando vivíamos en Toro Mazotte 171, a Coke le dio por la fotografía (eran sus primeros pasos como profesional de la imagen) y con su pequeña primera cámara disparó a diestra y siniestra, como ahora lo hace la abuela Eliana.

Esa cámara era moderna: tenía un flash que eran ampolletitas que duraban un disparo y quedaban achurrascadas por el calor... igual las fotos eran buenas y aún se conservan.

Aquí están las mellizas (parecen dos viejas chicas) en esa recordada casa del barrio Pila del ganzo... jugando ¿o posando? en el tercer patio de la casa.

Las mellizas posando para Coke, bajo el parrón...
por los palos de ese parrón correteábamos los varones (en especial el Lilo) haciendo equilibrismo con una agilidad y audacia incríbles...
también, cuando estaba lleno de hojas, resultaba ser mi mejor escondite cuando jugábamos a las escondidas: nadie me encontraba hasta que se aburrían y se daba por terminado el juego. Sólo en ese momento me dignaba a salir orgulloso de mi triunfo de no haber sido encontrado... no me daba cuenta que los había aburrido a todos....

Nótese las caras de las mellizas... ¿habría algún mal olor en el ambiente o les molestaba el sol en la cara?


El mismo parrón del tercer patio, al fondo se divisa el gallinero, que tiene un par de historias divertidas que contaré más adelante. ¿Qué edad habrá tenido la abuela Eliana en esos años en que ni siquiera soñaba que iba a ser abuela algún día? No creo que haya tenido 40... ¿Saquemos cuentas? Supongamos que esa foto haya sido tomada el año 64, es decir, hace 43 años. Hoy la abuela tiene 83, es decir, tenía 40... una lola de las guapas.

Bueno, claramente las mellizas estaban posando para esta foto, pues finjen que están haciendo tareas... ja ja ja

En esta última foto, también bajo el parrón del tercer patio de Toro Mazotte 171, se aprecia lo distintas que son las mellizas, pero curiosamente, lo mucho que ambas se parecen a su mamá, la abuela Eliana.

¿Cómo aguantaban nuestras correrías aéreas esos delgados y, seguramente no muy nuevos, palos?

martes, 10 de abril de 2007

Don Hugo Goffreri Millán

El día 6 de abril de 2007, don Hugo, mi suegro habría cumplido 82 años. También de abril, pero no tauro como mi papá, sino aries.
Don Hugo era un hombre de pocas palabras, supongo que ello era así porque era extremadamente tímido.
Trabajó toda su vida en Correos de Chile. Le gustaba viajar y fue así que, una vez jubilado de Correos, emigró a Estados Unidos con el objetivo de asegurar un futuro a su hijo. Allá en New Jersey, trabajó cerca de 10 años como obrero y logró reunir una cantidad que le permitió cumplir el sueño de la casa en la playa y una casa para vivir con doña Inés.

Justamente estábamos en la casa de la playa el día que habría cumplido 82, de no ser por la diabetes que lo fue minando hasta que el año 2001 ya no pudo continuar entre nosotros.
En su juventud fue gran bailarín de Tango y, por supuesto, un gran conocedor de esa música y sus cultores. Amaba ver televisión: en su casa no podría faltar una. Nosotros aún conservamos el aparato de TV que le regaló a Carolina por sus éxitos académicos.
Parecía hosco, pero en realidad esa era su estrategia para ahuyentar pololos... ja ja ja... conmigo no le resultó porque llegamos a apreciarnos mutuamente. Nunca se metió en peleas de casados. Observaba de lejos. No estaba nunca quieto: se arrancaba de la casa y volvía con compras no siempre necesarias. He aquí algunas fotos de él y comenzamos por aquella en su pinta de tanguero o galán de cine, en tiempos de novio de mi suegra.


Con carolina en brazos y Doña Inés

Cuando Carolina se graduó de 4º Medio

Con Diego para un año nuevo

jueves, 5 de abril de 2007

Álbum familiar

En el álbum fotográfico de la abuela Eliana había fotos que se estaban deteriorando demasiado y si aún no se han perdido, puede suceder en cualquier momento. En ese álbum hay fotos de mis abuelos, de mis tíos, de mis padres, de hermanos y primos, algunos de ellos ya fallecidos. Para recordarlos y para que esas fotos no se perdieran definitivamente, se nos ocurrió hacer este video que como película está muy lejos de Hollywood, pero encierra momentos inolvidables; recuerdos que vale la pena conservar para que nuestros sucesores tampoco olviden de dónde vienen. Intentamos reconstruir la música que se escuchaba en esos tiempos, pero resultó más antigua que nosotros, sin embargo, también esa música evoca recuerdos porque a lo largo de la historia, hemos escuchado cosas parecidas. De hecho, uno de los temas salió de las grabaciones que recuperamos de mi padre, en fin, basta de cháchara... este video está lleno de nostalgias y lo publico aquí para que ustedes nos conozcan... hubo tiempos muy bellos.

sábado, 31 de marzo de 2007

Homenaje a mi padre

El día 23 de abril de 2007 se cumplen 84 años del nacimiento de nuestro padre, el actor Jorge Lillo Nilo. Del innumerable repertorio de obras teatrales y películas en que tuvo destacada participación, sólo hemos podido recuperar la película “Caliche Sangriento”. En su memoria hemos extraído de dicho film, la secuencia en que interpreta a un montonero peruano. Resulta impactante comprobar algo que supimos de siempre: nuestro padre fue, si no el más grande, uno de los que merece ser recordado como un baluarte de la escena nacional. En esta secuencia no sólo podemos apreciar su enorme voz, sino también su asombrosa capacidad de transformarse y de actuar con cada fibra de su cuerpo, sus gestos, la mirada, nos dicen mucho más de lo que está escrito en el texto a interpretar. Esto, gracias a un profundo estudio y creación del personaje. Podríamos llenar páginas y páginas encomiando la gran estatura artística de nuestro padre, sin embargo, por ahora, nos limitaremos a repetir las palabras que escuché de labios de uno de sus aventajados discípulos, el Señor Fernando González, en el trascurso de una jornada de Dirección Teatral Escolar en que tuve la suerte de participar: “Jorge Lillo es a Chile, lo que Sir Lawrence Olivier es a Inglaterra”.
Dedico a toda mi familia, a los incontables amigos de mi padre y a todos quienes tuvieron la suerte de verlo actuar, esta secuencia donde se aprecia su gran maestría.

Concurso Fotográfico

Las tres fotos de a continuación fueron tomadas en el mismo sitio: Mont Lemon, Tucson AZ. ¿Cuál de todos los personajes se parece más al Coyote del "Coyote y el correcaminos"? Independientemente del resultado de la encuesta, hay que dejar bien en claro que la idea original es de Marco y ese es un mérito que no se le puede discutir.

Foto 1: Marco
Foto 2: Rodrigo

Foto 3: Caro y Andy

martes, 27 de marzo de 2007

Una historia del "Lilo"

Eran los primeros años de la década del 60, cuando vivíamos en casa de nuestros abuelos maternos, en la Calle Toro Mazote 171, fono 92236. Era una casa de sesenta metros de fondo que tenía tres patios, dos higueras gigantes desde cuyas ramas más altas se podía ver cómo aterrizaban los aviones en el aeropuerto de los cerrillos; un nogal gigante, naranjos y otros muchos frutales. Había habitaciones que nos invitaban a imaginar mundos mágicos, como el temido “cuarto oscuro” donde seríamos confinados si nos portábamos mal. Había también un gallinero abandonado, lugar que fue favorito de nuestras travesuras, en fin, era la casa ideal para una caterva de cabros chicos siempre dispuestos a jugar. Yo no debo haber tenido más de once o doce años, Álvaro (el lilo) no más de trece y el Coke... bueno, él era el mayor y el más serio, así es que tenía dieciséis o diecisiete cuando mucho y las mellizas como siete.

Al final del gallinero, en el tercer patio que era de tierra, había un árbol (en realidad había hartos árboles, pero para este cuento se necesita sólo uno)... no recuerdo qué clase de árbol, pero nosotros, cabros chicos inquietos, no tardamos en encontrarle una utilidad pues tenía una rama muy adecuada desde donde se podría colgar un trapecio sin problemas. Siempre andábamos inventando alguna aventura y esta vez, nos inspiramos en el circo y los trapecistas. De modo que fabricamos nuestro trapecio y lo colgamos del árbol. Como medida de seguridad, el Coke, el mayor, más serio y más juicioso de los hermanos, decidió que era oportuno picar y tamizar la tierra bajo el trapecio, de modo que quedara blandita y si caíamos (ja ja ja... ¿caer nosotros?), no nos haríamos daño.

Comenzó el juego y cada uno tomaba su turno de colgarse de las “patas”; con una mano; girar en la barra... la idea era inventar la pirueta más difícil para ganarse la admiración de nuestros espectadores que, generalmente, eran las mellizas.
El “lilo” tenía una agilidad simiesca y nos impresionaba con sus contorsiones balanceándose colgado del famoso trapecio... qué bien lo pasábamos y a nadie se le ocurrió caerse.
Una tarde de esas tantas (¿íbamos al colegio?), llegó papá a visitarnos y como él era actor, obviamente nos importaba su opinión respecto de nuestro quehacer artístico-acrobático, así es que, entusiasmados, quisimos mostrarle nuestro invento apenas llegó. Corrimos hasta el escenario y el Lilo, que era el más talentoso de los tres, se colgó del trapecio para que lo viera papá. “Mira, papá –gritó el lilo, al tiempo que se colgaba de los pies quedando cabeza abajo- tu hijo va a ser trapecis.....................” y se vino al suelo con trapecio y todo. Por suerte habíamos picado y cernido la tierra para que quedara blandita por si uno tenía la mala suerte de caer. Cuando el lilo se levantó, tenía la cara llena de tierra, porque, claro, cayó de hoci, pero no perdió el hilo de la frase que había comenzado, pues levantando la cara dijo “ta”.Creo que nunca se nos ocurrió reparar el trapecio ya que el siguiente lo colgamos del nogal, pero alguien se desplomó de él... esa caída tuvo consecuencias más desagradables porque el accidentado cayó sobre su espalda de modo que el doloroso golpe le cortó la respiración. Pero nosotros no hacíamos caso de sus desesperantes quejidos porque, ¿cómo le íbamos a creer si era la segunda vez que se caía? y nosotros, muertos de la risa, pensábamos que era una más de sus tantas actuaciones, pero fue real y parece ser que eso puso fin a nuestras aspiraciones circenses.

jueves, 22 de marzo de 2007

La Loca del Conventillo

En los tiempos de la popular "Negra Ester", cayó en nuestras manos un cassette de Roberto Parra con la música (Jazz Guachaca) relacionada con la mencionada obra. Corría el año 1991 y la familia Lillo-Goffreri atravesaba una época de creatividad audiovisual nunca vista antes y, con esa música, una cámara de video, algo de espíritu lúdico y la actuación de Carolina (14 años), salió este video que forma parte de los lindos recuerdos familiares. Diego estaba muy chico, sólo 8 años, pero fue un gran ayudante en el manejo de los "efectos especiales"... la cámara y las reprimendas corrieron por cuenta de papá, al igual que el pegoteo de la música con las imágenes, lo que pretensiosamente llamamos Edición.
Para todos ustedes..."LA LOCA DEL CONVENTILLO"

miércoles, 21 de marzo de 2007

LA HISTORIA DE MANOLA

Para los que no lo saben y para los que sí saben, he aquí el porqué que Andrea es Manola y, viceversa. La foto es un aporte de Manola y yo se la robé de su blogg... gracias, todas las contribuciones son bien venidas.

Hace caleta de años, cuando Andrea recién dejaba de usar pañales y cuando yo, Rodrigo, todavía vivía en los Pensamientos, se me ocurrió la malvada idea de decirle Manola a Andrea y ella, un tanto picada, me respondía: "Me llamo Andea Donoto Lillo"... "No, le decía yo, tú te llamas Manola, lo que pasa es que te decimos Andrea". Eso se transformó en costumbre y sí, cada vez que nos veíamos, yo la saludaba: "Hola Manola?"
Tanto fue el cántaro al agua, que un día la abuela paterna de la Andea Donoto Lillo, tuvo la mala ocurrencia de llamarla por su verdadero nombre y la chicoca, picada (porque era polvorita), corrigió a la pobre señora diciéndole "Yo no me llamo Andea, me llamo Manola"...
Dicen que la señora abrió tamaña boca, como si abriéndola tanto pudiera dar crédito a lo que veían sus oídos... luego del instante de asombro le dijo, "Pero si te llamas Andrea, de dónde sacaste que te llamas Manola" y Andea Donoto Lillo respondió en su inocencia, "Mi tío Dodigo me dijo". Dicen que la señora abrió más la boca y sólo atino a exclamar "Pero cómo le enseñan eso a la niña?". No sé en qué terminó el conflicto... esa parte la conoce mejor Marcela, pero nunca más le pude decir Manola a la Andea... y me gustaba tanto decirle Manola...

Lo bonito del cuento es que la última vez que los suecos estuvieron en chile, le dije Manola y ella me miró con sus ojazos como si tuviera un extraterrestre al frente... entonces tuve que contarle la historia que ella había olvidado porque era tan chiquita en ese tiempo y pasaron tantas cosas en el intertanto...

Pero Manola está de vuelta y tiene un Manolito o una Manolita creciendo en su panza.

No les cuento la historia del "Care Poto", porque muchos años después, me enteré que el Andrés Veliz Lillo no me quería ver ni en pintura porque cada vez que nos encontrábamos yo le decía "HOLA, CARE POTO?"
Ja ja ja

jueves, 15 de marzo de 2007

Roger Watters en Chile

Cuando fue el festival de Viña, lo único importante en materia musical fue el espectáculo de Tom Jones y los Chilenos "Los tres" y "Los Bunkers"... todo lo demás, morralla. Afortunadamente, cada cierto tiempo suceden cosas increíbles, como pueden ser las visitas de Serrat o Silvio Rodríguez y uno que otro milagrito musical de los que se ven poco en este paísito.
Este mes de marzo hemos tenido la oportunidad de acceder a dos acontecimientos importantes: uno, el concierto de Silvio, al cual asistió sólo Alda (por cuestiones presupuestarias) y dos, el concierto de Roger Watters, ex integrante de Pink Floyd y cerebro de las obras más importantes de ese grupo.
Cuando vino Paul McCartney, fue lo más cerca que pudimos estar de los Beatles y yo, el pelotudo no fui porque no quise... Seré H...?
La presencia de Roger Watter es lo más cerca que se puede estar de Pink Floyd y, sinceramente, sería imperdonable perdérselo, así como lo fue no ver a Paul.
Este concierto tuvo como parte central el álbum "The dark side of the moon", una de las obras clásicas de los Pink. Cómo dejar de asistir?
Para quienes gustan de la música y para los que hacen música (aunque no les guste Pink Floyd), debería ser una obligación asistir, en especial si se tiene la intención de, alguna vez, subirse a un escenario. Un deber para los músicos, porque lo que presenciamos el día 14 de marzo de 2007 en el estadio Nacional de Chile (independientemente de los recursos y tecnología en juego), fue una verdadera clase magistral de lo que se consigue trabajando en serio y no "a la que te quiere mi negra". Es decir, que la tecnología y el talento no bastan si no hay trabajo verdadero y si no hay una propuesta. Ni una sola pifia en el sonido (tal vez por momentos demasiado fuerte); ni una sola desafinación, ni un solo trasteo... en síntesis, ni una sola falla (ni hablar del apoyo audiovisual).
Y, saben qué? No heché de menos al segundo pilar de aquel legendario grupo que nos estremeció con la musica y el contenido de "The Wall": el señor David Guilmour, porque los músicos que acompañan a Watters son de miedo y el "Lado oscuro de la luna" se escuchó como si fuera el disco con Guilmour y todo. Cómo habría sido si hubiera estado él también?

Más sobre Vicente

De alguna manera, estamos logrando que "Un día en la vida" se esté transformando en un espacio de reencuentro virtual de nuestra familia tan dispersa a lo largo y ancho del planeta. Nos ha dado mucho gusto recibir comentarios de Bárbara (la teutona o germana); de Andrea (la Vikinga danzante); de Carolina (la yanqui transitoria) y de Marcelo (el veterano). Nos está faltando saber de Andrés (el electrocutador), Carla, Emanuel e Ingrid. en realidad, nos falta, incluso, saber de nosotros mismos.

Como ya están lejanas esas reuniones familiares en la casa de la abuela o en casa de Coke, el mayor de los tíos y triplemente abuelo, pensamos que el ciber-espacio puede ser un buen lugar de reunión, así es que proponemos ponernos en campaña para reunirnos por lo menos "Un día en la vida" en este sitio o en otro y tratar de integrar a los que aún no se manifiestan... cómo? Simple, entrando a uno de los Bloggs familiares y decir: "Hola, aquí estoy yo y sé lo que están haciendo y esto es lo que yo hago".

Bueno, basta de chácharas porque tenemos que contarles que el día martes 13 hicimos el segundo intento por conocer a Vicente en vivo y en directo, ya que sólo lo conocíamos por foto. A pesar del día, esta vez sí conseguimos verlo y de esta visita obtuvimos las fotos que Uds. podrán ver en el apartado "Fotos de Vicente". Algunas están muy buenas, otras no tanto, pero sirven para que los familiares arraigados en el extranjero, tengan un encuentro virtual o cibernético con el nuevo integrante de esta dispersa comunidad.

De muestra, este botoncito de cuando Vicente cumplió su primera semana de vida.