la civilización, desde tiempos de la dictadura, nos ha venido distanciando y haciendo que cada día nos enfrasquemos más y más en nuestras ocupaciones con el único fin de parar la olla. Esto hace que cada vez dispongamos de menos tiempo para recrearnos, para cultivar amistades, para juntarnos con la gente que nos importa.
Afortunadamente no falta la iniciativa feliz, esa iniciativa que se agradece y que, por lo infrecuente, quedará en la memoria por mucho tiempo... hablo de la brillante idea y mejor ejecución por parte de Guri y de Catalina, los dos gestores y artífices de un encuentro grato, esperado, entretenido...
No puede ser que pasen otros 20 años o más para que volvamos a disfrutar de un día soleado, bien regado, bien comido y bien acompañado.
Que estas fotos sirvan de estímulo a quienes no pudieron estar.
Ojalá sean más los que estén en la partida la próxima vez que nos veamos.
Disfruten las fotos.
Rodrigo y Guri preparando el escenario
Catalina, Vicente y Carolina.
Gonzalo Castillo Lillo (cuántos años... pasaron), su señora vigilando a la niña.
El tío Hernán... ¿se nota el parentesco?
Coke y su nieto Sebastián... ¿se nota el parecido?
Fernando Lillo y su señora.
Javierqa, Sebastián y Diego... todos Lillo
Faltan fotos y las iremos publicando apenas vayan saliendo del horno. También hay unos versos escritos por Guri que esperamos poder publicar.


dejando un espacio lo suficientemente grande para que cupiera el dedo de un niño , este niño que ven aquí (era más grande, eso sí). Bueno, el niño metió su pequeño dedo bajo aquel prensatela y fue en ese instante terrible donde surgió el instinto asesino de este otro niño, que la historia habría de conocer como el autodenominado LILO... quien al 































